En primer lugar, eBook Factory produce virtualmente cualquier formato de eBook. Esto se debe a que extrae de los documentos InDesign los contenidos textuales y gráficos con toda su riqueza y los lleva a su base de datos. Es decir, no produce directamente “XHTML para Digital Editions”, sino que produce contenido en un formato base, que puede ser transformado a cualquier otro.
Como ejemplo, el formato Mobipocket se produce al mismo tiempo que el epub u otro cualquiera. Incluso puede generarse diferentes tipos de epub dirigidos a diferentes eReaders, si se desea. Por tanto, puede olvidarse de cuál será el formato ganador o de sus evoluciones. Tener el XML y los JPG de sus libros en una base de datos le permitirá exportarlos de nuevo cuando quiera. Definitivamente, una pesadilla menos para el editor.
En tercer lugar. El coste. Sí, nuevamente. Porque no sólo se trata de reducir costes en salarios y en repartir bien los roles. Para conseguir un epub desde InDesign, por ejemplo, hay que realizar un trabajo extra: formatos locales, tablas de contenidos, fuentes... Para libros nuevos podemos quizá permitirnos ese coste extra. Pero ¿significa eso que le esperan horas de trabajo previo por cada libro de su fondo, antes de poder hacer un eBook? Pues no, si se usa eBook Factory. Esto se debe a varias razones. Un par de ejemplos: eBook Factory extrae XML “enriquecido” de InDesign. Todo el formato y control tipográfico se incorpora al XML, por lo que el sistema puede producir eBooks muy bien formateados sin necesidad de tomarse trabajo extra en InDesign. Y las imágenes. No nos referimos a las imágenes normales que puede haber en un documento. Ésas las exporta InDesign perfectamente. Queremos decir esos montajes a base de cajas, líneas y trazados que no son realmente una imagen. O las tablas que nunca podrán verse igual en InDesign y en XHTML. Sólo eBook Factory nos permitirá obtener JPG automáticamente a partir de esos montajes. Éstas son sólo algunas de las ventajas de producir eBooks con un sistema industrial.